Con la llegada de cada invierno, los techos son puestos a prueba, y con ellos, se evidencian situaciones que han pasado desapercibidas a lo largo del año. Las goteras y filtraciones de techos son el recordatorio urgente que el cuidado preventivo es fundamental para la protección de las viviendas e infraestructuras.
La licenciada Rosa María Lara, gerente regional de Multiaccesorios de Centroamérica explica la importancia de actuar antes y después de un evento climático. “Se recomienda inspeccionar el techo al menos dos veces al año, y especialmente antes y después de la temporada de lluvias. También es importante realizar una inspección tras eventos climáticos severos”, comenta.
Asimismo, es recomendable revisar cada tres meses canales y verificar que no estén llenos de basura que los obstruya.
Rosa María Lara explica que se puede identificar el origen de una filtración buscando señales de humedad en el interior y siguiendo el rastro hacia arriba. Luego, es esencial inspeccionar el exterior del techo, especialmente las juntas, chimeneas y áreas donde hay penetraciones.
Los signos más comunes incluyen:
Si los daños son menores y localizados en ciertas áreas, como tejas sueltas o pequeñas filtraciones, con una reparación puede ser suficiente. Por otra parte, si hay daños extensos, como una estructura comprometida o múltiples áreas afectadas, es mejor considerar un reemplazo total.
También hay que tomar en cuenta el tipo de techo, a la hora de generar una solución:
Se observará a simple vista si la superficie ya está degradada. Esto se resuelve colocando impermeabilizante para alargar su vida útil.
Si está muy deteriorado, pasará mucha humedad y habrá goteras en varias áreas, en ese caso hay que evaluar cambiarlo.
En primer lugar, hay que revisar áreas de corrosión y la existencia de agujeros por corrosión profunda, así como el estado de los tornillos que sujetan el techo a la estructura.
Si la lámina aún no tiene mucha corrosión y solo los tornillos están oxidados, se recomienda:
Es primordial seguir los siguientes consejos:
Se deben colocar recipientes para recoger el agua y cubrir el área afectada con una lona impermeable. Además, es recomendable contactar a un profesional lo antes posible.
Es fundamental mantener el techo limpio y libre de escombros. Se pueden utilizar tratamientos antimicrobianos y realizar limpiezas periódicas.
Es usar agua a presión con cuidado, evitando dañar los materiales. La limpieza regular previene la acumulación de moho y vegetación que puede causar filtraciones.
“Al contratar a un profesional, se busquen referencias, se verifiquen licencias y seguros, además de asegurarse de que tengan experiencia específica en techos, preguntando sobre su proceso de inspección y garantía de trabajo”, puntualiza Rosa Maria Lara, gerente regional de Multiaccesorios de Centroamérica.
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