Ya sea en casa o en nuestro lugar de trabajo debemos dar la importancia a la ventilación y dar el mantenimiento adecuado a los aparatos, así evitaremos padecer problemas de salud y concentración.
Alergias, gripe, dolor de cabeza, fatiga, ojos irritados; entre otras enfermedades, están relacionadas a la mala calidad del aire interior que respiramos.
Se convierte en prioridad limpiar oportunamente los ventiladores o aires acondicionados cada cierto tiempo.
De acuerdo a estimaciones de la Agencia para la Protección Ambiental de Estados Unidos, el aire interior puede estar de dos a cinco veces más contaminado que el exterior y puede tener hasta 100 veces más contaminantes.
La contaminación entra a través de puertas, ventanas, sistemas de aire acondicionado, afectando la salud de las personas que se encuentran dentro de un inmueble.
Es así como la calidad del aire interior depende de factores como la humedad, la temperatura, el ruido, entre otros factores contaminantes.
Cabe destacar que entre las principales fuentes de contaminación que se registran dentro de una edificación se pueden mencionar:
Alergias
Asma
Dolor de cabeza
Enfermedades cardiovasculares
Enfermedades hepáticas
Falta de energía
Irritación de la mucosa
Infecciones respiratorias
Para evitar amenazas a la salud, es importante que tomemos en cuenta algunas recomendaciones para mantener un buen aire interior.
Es importante limpiar los equipos de aire acondicionado con productos biodegradables, estos cuidan la salud de las personas a la vez que desinfectan.
Además, hay que verificar que no hayan fugas en los refrigerantes, limpiar ventiladores y calefactores.
La limpieza de los filtros debe hacerse mensualmente.
Un filtro remueve la mayor cantidad de partículas sólidas o gaseosas del flujo de aire.
Su principal función es la absorción de olores en baños, cocinas, recepción y en el resto de las oficinas.
Estas cuentan con excelentes propiedades microbicidas, ya que mediante la radiación UV eliminan gérmenes, bacterias, virus y hongos.
Deben ser colocadas después del área de filtrado.
Su luz es dañina solo en casos de exposición directa y prolongada, por lo que expertos recomiendan que su instalación debe hacerla un especialista.
El aire interior circula por largos períodos dentro de los edificios, por lo que puede contener gases contaminantes, sustancias químicas, emisiones carbónicas.
Ante ese panorama es importante diluir el aire interior con la entrada del aire exterior, así el aire que entra debe pasar por un proceso de filtrado y por último, enfriar nuevamente el aire.
Si se detecta presencia de hongos hay que evitar fugas y filtración de agua y revisar las charolas de condensado.