La renovación basada en el interiorismo estratégico permite actualizar la imagen de una propiedad. Es mediante a ajustes precisos que se impacta en la percepción sensorial y el valor estético de cada espacio, sin las fricciones de una estructura.
Al renovar la casa, el cerebro juega un papel fundamental para procesar cada cambio. Además, del impacto visual y emocional que esto significa al responder a ciertos estímulos como:
La optimización de la iluminación, la actualización de herrajes y la curaduría de arte permiten una transformación profunda de la residencia. Esto no compromete el funcionamiento de la infraestructura.
No se trata de un simple cambio de focos o lámparas, es rediseñar la escena lumínica. Un error común que se observa en algunas casas es la dependencia de una sola fuente de luz cenital.
Para cambiar el ambiente es importante generar capas de luz. Se pueden introducir luminarias de acento (spotlights) para resaltar texturas o piezas de arte que pueden estar en los diferentes lugares de la casa. Así como lámparas de pie con diseño de autor para crear “zonas de confort visual”. ¡El ambiente cambiará por completo!
Al unificar la temperatura de color en las áreas sociales de la vivienda se logra de inmediato la sofisticación del ambiente. Y se elimina la sensación de luces frías.
Los detalles metálicos funcionan como la joyería dentro de una habitación. Al cambiar elementos genéricos por piezas de diseño industrial, se transforma la interacción física con el espacio.
Cuando se sustituyen las manijas de las puertas o closets se genera una sensación de renovación inmediata al tacto.
Además, cambiar placas e interruptores estándares por modelos táctiles o de materiales nobles. Tal como el aluminio anodizado o cristal, es una intervención mínima con un impacto visual máximo.
En lugar de dispersar pequeños objetos decorativos, implementa un enfoque más profesional. Esto se puede lograr con el uso de piezas que anclen cada espacio.
Una sola pieza de arte de gran escala en una pared principal, ayudará a eliminar la necesidad de pintura decorativa o papel tapiz. Esto aporta carácter y prestigio en esa zona de la casa.
Mientras que una alfombra de dimensiones generosas que delimite cada área de la sala, puede corregir visualmente alguna imperfección. Y elimina la necesidad de tener que construir o derribar paredes.
Al renovar cada rincón de la casa, se piensa en el confort, la paz y la armonía con el entorno. Es así como la integración de elementos naturales es una tendencia que cada vez cobra más fuerza.
En aquellos espacios donde se busca descansar y desconectar del estrés, se recomienda ubicar plantas como el Ficus Lyrata o la Strelitzia Nicolai dentro de macetas de diseño arquitectónico.
Ambas funcionan como “esculturas vivas” que mejoran la calidad del aire y reducen el estrés acústico. Son ideales para quienes desean un momento de tranquilidad mientras leen un libro o simplemente tomar una siesta.
El verano es ideal para que cambies de color en toda tu casa. Desde la fachada hasta el jardín interior.