El sector busca convertirse en un referente para la autorregulación, que genere y consolide buenas prácticas de RSE.
El Código de ética del sector construcción es un documento que contiene
Además, cuenta con un anexo complementario de autoevaluación. El cual permite medir los avances y vacíos en la aplicación de los referentes éticos de las empresas.
La importancia de este documento está en que se convierta en un referente en las actuaciones.
Además, de mantenerlo como un agente de cambio en los tres pilares de la sostenibilidad:
Por lo tanto, es indispensable que en las empresas constructoras se realicen múltiples actividades pedagógicas y comunicativas de difusión y apropiación del mismo.
Esto con el propósito de incorporar sus postulados a la cultura organizacional.
La alta gerencia tiene un papel decisivo para lograr este objetivo.
Es a través del ejercicio de buenas prácticas en las relaciones con sus grupos de interés y del involucramiento de sus colaboradores y trabajadores que podrán convertirse en procesos instalados en la operatividad organizacional.
La experiencia ha demostrado que sin la voluntad, compromiso y acompañamiento de la alta gerencia es imposible incorporar y consolidar la nueva cultura organizacional.
De allí la importancia de la que incorporación del código de ética a la cultura organizacional sea asumida como un proyecto corporativo liderado por la alta gerencia.
Luego de seis años de haberse implementado exitosamente el Código de Ética, se replanteó haciendo un especial énfasis en la defensa de la niñez salvadoreña.
El agregado en el Código de Ética permite que los trabajadores del sector construcción sean sensibilizados sobre los impactos del trabajo infantil en el desarrollo de la niñez.