La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) definen a los microplásticos como:
Diminutas partículas de plástico, menores a 5 milímetros, compuestas de polímeros y aditivos potencialmente tóxicos
OMS y OPS
Gran parte de los desechos plásticos mal gestionados, a nivel global, acaban en vertederos y cuerpos de agua contaminando el medio ambiente, especialmente el mar.
Estas partículas contaminantes se encuentran en artículos de uso diario como: la ropa, cosméticos, cigarrillos; entre otros. Estos desembocan como desechos en los océanos a través de las aguas que recorren las tuberías y fugas de fábricas.
Pero los microplásticos van más allá. No solo afectan la cadena alimenticia humana a través del consumo de productos del mar.
El incremento en el consumo de plásticos, especialmente de un solo uso, es alarmante.
La producción de botellas, vasos y empaques alimenticios contribuye a una contaminación visible en ríos y lagos, lo que amenaza tanto al medio ambiente como a la salud humana.
Ana Boischio, asesora regional en seguridad química de la OPS
Con esta clasificación se busca establecer estrategias. Estas permiten minimizar los daños que provocan estas partículas en el medio ambiente y en la salud humana.
Son fragmentos que fueron fabricados en tamaño diminuto.
Están presentes en productos que a diario utilizamos.
Un ejemplo muy común son los detergentes o cremas exfoliantes.
Son partículas que se originan a partir de la degradación de productos plásticos.
Pueden proceder de la fragmentación de estructuras sintéticas.
También de las fibras que se liberan al agua tras lavar prendas de ropa sintética o alfombras.
La OPS señala que existe preocupación por posibles efectos respiratorios, endocrinos y cardiovasculares a causa de estas partículas contaminantes.
Hay suficientes evidencias que confirman una alta presencia de microplásticos en la cadena alimenticia, así como en el agua dulce y el agua potable.
Estas sustancias también pueden afectar a las personas a través de la inhalación. Pueden ser liberadas por la abrasión de neumáticos, desgaste de textiles sintéticos, quema de basura y otros procesos,
Lui Francisco Sánchez, asesor regional de salud, ambiente y cambio climático de la OPS
Más de 850,000 químicos comerciales han sido desarrollados en los últimos 60 años, estos generan una carga y acumulación corporal de toxinas en el cuerpo.
Conozca en este artículo más sobre este importante tema.