Minimice el impacto al medio ambiente reduciendo la huella de carbono

La huella de carbono es la cantidad de gases de efecto invernadero que son emitidos de forma directa o indirecta por una empresa, producto o una persona y que generan un impacto en el medio ambiente, como por ejemplo el aumento de la temperatura. 

Los gases de efecto invernadero se originan de una manera cotidiana que va desde lo más sencillo como utilizar plásticos hasta el consumo de energía por parte de grandes empresas, por lo que se vuelve fundamental adoptar mecanismos de sostenibilidad en nuestros hogares, lugares de trabajo o estudio.

Algunos de estos gases son el dióxido de carbono o el metano, los cuales atrapan el calor en la atmósfera lo que causa el calentamiento de la Tierra

De acuerdo a la clase de actividad que realicemos, se han identificado tres tipos: huella de carbono personal, huella de carbono de empresa y huella de carbono de producto. 

La huella de carbono personal tiene como finalidad medir el impacto ambiental de las actividades que realiza una persona, desde que se levanta hasta que regresa por las noches a su casa. 

Huella de carbono de empresa señala cómo las actividades de una corporación pueden causar daños en el medio ambiente. Mientras que la huella de carbono de producto incluye todas las emisiones generadas directa o indirectamente a través de su ciclo de vida, desde su creación, compra por parte de un cliente hasta su disposición final. 

¿Cómo podemos reducir la huella de carbono? 

En casa podemos comenzar a practicar estos sencillos consejos que nos permitirán contribuir con nuestro planeta: 

Por su parte, las empresas pueden adoptar las siguientes medidas: 

Tanto en nuestra casa como en la oficina, también podemos reutilizar cajas, bolsas, botellas o cualquier otro producto que sea reciclable. Al momento de ir a trabajar, podemos llevar nuestros propios platos, vasos, termos, cubiertos; etc., para evitar los productos desechables.

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