06 de octubre de 2025
Pese a los avances tecnológicos, los sismos son impredecibles y pueden ocurrir en cualquier momento y en diferentes países del mundo.
El Salvador es un ejemplo, debido a su ubicación geográfica está en el llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico” y es reconocido como el “Valle de las Hamacas”,
Ante este panorama, es importante que la población esté preparada para actuar de manera rápida y efectiva ante un temblor.
Estas son algunas recomendaciones clave sobre cómo actuar durante y después de un sismo para minimizar riesgos y salvar vidas.
Es fundamental no entrar en pánico. La calma es esencial para tomar decisiones rápidas y eficaces.
Si estás dentro de un edificio: aléjate de ventanas, espejos y objetos que puedan caer.
Si estás en un espacio abierto: busca un lugar alejado de edificios, postes y cables del tendido eléctrico.
Si estás dentro de una edificación: agáchate, cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos. Y protégete debajo de una mesa o escritorio si es posible.
En el caso de estar en la vía pública: cubre tu cabeza con las manos y no corras.
Los ascensores pueden quedar atascados o dañados durante un sismo. Si estás en uno, sal de inmediato y busca refugio en las escaleras.
Asegúrate de que las personas a tu alrededor estén a salvo.
Si hay personas heridas: trata de brindar primeros auxilios mientras esperas la ayuda profesional.
Solo usa el teléfono para llamadas de emergencia.
Mantén las líneas libres para las autoridades y los servicios de emergencia.
Si estás en casa es necesario revisar las posibles fugas de gas, agua o electricidad. En caso de detectar alguna, corta las fuentes de energía y evacúa si es necesario.
Evita conducir después de un sismo. Las carreteras pueden estar dañadas y podrías encontrarte con colapsos o bloqueos.
La falta de preparación ante un sismo y la no acatar las recomendaciones, puede poner en riesgo la vida de las personas.
Entre los principales peligros están:
Edificaciones mal construidas o con estructuras inadecuadas pueden derrumbarse durante un sismo, atrapando a las personas.
Al no mantenerse alejado de las paredes o ventanas, los ocupantes se exponen a sufrir lesiones por caídas de escombros.
Muchos accidentes durante los sismos son causados por la caída de objetos, como estanterías, vidrios o electrodomésticos.
No protegerse correctamente puede provocar heridas graves.
Si no se actúa rápidamente ante fugas de gas, el riesgo de incendios aumenta considerablemente.
Además, la incapacidad para identificar y cortar las fuentes de energía puede resultar en explosiones y quemaduras.
En caso de un sismo severo, la infraestructura de las ciudades puede verse gravemente afectada.
No saber cómo evacuar correctamente o congestionar las vías públicas puede complicar las labores de rescate.
Es importante que cada hogar tenga al menos una mochila con suministros básicos que ayuden a sobrevivir las primeras 72 horas después de un sismo o cualquier otra emergencia.
Pero ¿qué debe contener una mochila de emergencia?
Los insumos son totalmente básicos y están al alcance de las familias:
Lleva al menos 3 litros por persona, para hidratarte durante el primer día.
Es recomendable incluir una botella o sistema de filtrado, en caso de no tener acceso inmediato a agua potable.
Lleva alimentos enlatados, barras energéticas, galletas y otros productos que no requieran refrigeración.
Asegúrate de que sean fáciles de abrir y consumir sin necesidad de utensilios especiales.
Incluye vendajes, gasas, antisépticos, medicamentos básicos, tijeras, mascarillas y guantes.
También es útil incluir una lista con los medicamentos que las personas de la familia puedan necesitar.
En caso de un corte de energía, una linterna será crucial. Asegúrate de llevar baterías extra.
Es esencial para recibir información sobre el sismo y las medidas a seguir. En zonas afectadas, las comunicaciones telefónicas pueden colapsar.
Lleva ropa cómoda y resistente, así como ropa adicional para protegerte del frío o calor.
En zonas donde haya riesgos de lluvias o desbordamientos, también es necesario incluir impermeables o capas adicionales.
Es recomendable llevar billetes pequeños, ya que en muchas emergencias los sistemas bancarios pueden verse afectados.
Guarda copias de tus documentos personales más importantes, como identificaciones, seguros, registros médicos y números de contacto en una bolsa plástica resistente al agua.
En situaciones de desastre, puede haber escombros o polvo en el aire, por lo que es prudente tener mascarillas y gel antibacterial.
Lleva uno portátil en caso de que la red eléctrica se corte.
Ubicado en el llamado “Cinturón de Fuego del Pacífico”, El Salvador es un país altamente sísmico. Por lo que implementar tecnología sismorresistente en el rubro de la construcción se ha convertido en pieza clave para salvaguardar a los ocupantes de una edificación y reducir los daños en infraestructuras.