El incremento de correos maliciosos, el robo de información personal y los ataques a cuentas ha obligado a las empresas a reforzar sus sistemas.

Los correos electrónicos continúan siendo la principal puerta de entrada para los ciberataques.
La técnica del “phishing” (correos falsos diseñados para engañar al usuario) se ha vuelto más sofisticada, ya que imita plataformas bancarias, proveedores de servicios e incluso comunicaciones internas de la empresa.
Los ciberdelincuentes han intensificado su interés en datos personales y corporativos. Esta información se utiliza para suplantar identidades, acceder a servicios financieros o venderla en mercados clandestinos.
El secuestro de cuentas empresariales, especialmente en correos, sistemas internos y redes sociales, ha crecido de manera sostenida. Los ciberdelincuentes buscan controlar perfiles para extorsionar, difundir información falsa o acceder a recursos internos de la empresa.

¿Qué es la ciberseguridad y qué tipos de riesgo existen?
La ciberseguridad es una estrategia que busca proteger equipos, redes, software, datos y sistema críticos de una empresa. Su propósito es el de garantizar la seguridad y brindar confianza a colaboradores, clientes y proveedores.
A medida que la tecnología avanza, los riesgos de vulnerabilidad cibernética también incrementan. Los riesgos más comunes son:
Malware
Se refiere a programas de software, desarrollados para permitir que personas sin autorización ingresen a información confidencial o alteren el funcionamiento del sistema de una empresa.
El Phishing
Utiliza técnicas de ingeniería social para engañar a los usuarios, con el fin de que estos revelen información de carácter personal que puedan sustraer.
Ransomware
Permite que los ciberdelincuentes puedan bloquear los datos o incluso el dispositivo de una persona y amenazar para mantenerlo bloqueado.
Estos riesgos representan pérdidas económicas para las compañías. Incluso, pueden generar daños irreparables en la reputación de una marca o una empresa se puede ver obligada a cerrar definitivamente.

¿Cómo evitar ser víctimas de la ciberdelincuencia?
Para evitar ser víctimas de la ciberdelincuencia, las empresas deben implementar métodos para proteger sus datos y los de sus colaboradores.
Ejemplos de métodos que pueden implementar:
- Cifrado de disco duro
- Activar la doble autenticación en los correos electrónicos
- Mantener los equipos informáticos con licencias vigentes y actualizadas.
- Capacitar al personal de todas las áreas, para que conozcan sobre los riesgos de la ciberseguridad y cómo pueden convertirse en víctimas si no detectan información maliciosa.

Estrategias claves para reducir la contaminación laboral
Estas iniciativas ayudan a mejorar la imagen de la empresa y atraer a talentos que valoran la sostenibilidad y el bienestar. Debido a que las organizaciones priorizan la salud y el medio ambiente estas estrategias les permiten estar mejor posicionadas para destacar entre otras.






























