Una trayectoria marcada por la alianza estratégica con Caterpillar, la transformación digital y el respaldo a las obras que impulsan al país.

La historia del desarrollo salvadoreño se escribe de la mano de Compañía General de Equipos, iniciada en 1926.
La empresa marcó un hito decisivo en 1930 al asumir la representación de Caterpillar en El Salvador. Desde entonces, sus excavadoras, retroexcavadoras, motoniveladoras, cargadores y tractores han transformado el territorio en proyectos viales, industriales y urbanísticos.
Su integración al Grupo Ferreycorp en 2010 fortaleció aún más este liderazgo en la región.
A lo largo de casi un siglo, la compañía trascendió la simple venta de equipo para convertirse en un socio estratégico durante toda la vida útil de las máquinas.
Su propuesta abarca:

Flexibilidad operativa
Venta y renta de maquinaria nueva y usada certificada.

Soporte especializado
Venta de repuestos, lubricantes y mantenimiento preventivo y correctivo.

Respaldo financiero
Programas a través de Cat Financial, con plazos de hasta 60 meses para proteger el capital de trabajo y expandir flotas.

Tecnología que transforma datos en productividad
La maquinaria pesada actual es tan potente como inteligente.
Mediante la plataforma VisionLink, las empresas monitorean en tiempo real:
- La ubicación
- El consumo de combustible
- La carga útil
- La condición de sus flotas para prevenir fallas.
Esta oferta se complementa con herramientas digitales como Parts.Cat.Com, permitiendo la gestión y compra de repuestos en línea las 24 horas.

Cercanía territorial y excelencia en servicio
Cuenta con Casa Matriz en San Salvador y sucursales en Sonsonate y San Miguel. Estas opciones, garantiza cobertura técnica y comercial en las zonas central, occidental y oriental.
Este compromiso posventa fue reconocido en 2024 con el nivel Oro en Servicio y Digital dentro de los Programas de Excelencia Caterpillar.
Al alcanzar su centenario, General de Equipos reafirma su responsabilidad con las futuras obras de infraestructura, vivienda y energía del país. Convirtiéndose la maquinaria en productividad, empleo y crecimiento continuo para El Salvador.

































